El objetivo de esta experiencia es recorrer el río Girona para descubrir los paisajes naturales de los alrededores y apreciar la flora y la fauna que lo habitan. Cabe destacar el gran valor medioambiental de los espacios naturales por los que discurre el Girona, con una abundante vegetación de bajo crecimiento, como la palmetilla, los cañaverales y la bryonia rubra. Dependiendo de tu estado de ánimo y del tiempo disponible, hay dos formas diferentes de disfrutar del río.
UN POCO DE HISTORIA. Sabemos de dónde venimos para decidir hacia dónde vamos.
El emblemático río Girona, un curso de agua de algo más de 37 km de longitud con caudal estacional, también conocido como río Ebro, nace en el Barranc de la Fontblanca, cerca de Alcalá de la Jovada, gracias a la confluencia de escorrentías y pequeños torrentes, y desemboca en el mar Mediterráneo en la playa de Almadrava. Atraviesa la sierra de Carrasca y se alimenta de manantiales y fuentes de aguas cristalinas, como la Font de Reinós, la Font del Camussot u Olbis. En su recorrido, atraviesa los municipios de Orba, Sagra, Ràfol d'Almúnia, Benimeli, Sanet i Negrals, Beniarbeig, Ondara, El Verger, Els Poblets y Dénia. A lo largo del recorrido, encontramos uno de los parajes más espectaculares: el barranco del Greger, también conocido como el Barranco del Infierno, un estrecho cañón que el agua ha excavado en la roca caliza.
Destaca la belleza de las gargantas, las cornisas y los sumideros excavados en la piedra caliza blanca, en los que el agua permanece oculta durante la mayor parte del año. Muy cerca se encuentra el embalse de Ísber, con una presa construida en 1945, hoy en desuso.
Consejos para las rutas
- Lleva calzado cómodo y agua.
- Respeta la naturaleza y los restos arquitectónicos.
- Para más información, consulta las oficinas de información turística.
ITINERARIOS SUGERIDOS. Paso a paso avanzamos.
Orba
Etapa 1: Ruta de Orba a la presa de Ísber
Partimos de Orba. En la parte baja del pueblo hay un aparcamiento y debemos buscar el PR-CV-368, que nos lleva hasta el río Girona, pasando por delante del cementerio y atravesando extensos huertos. Al llegar al río, giramos a la izquierda y ascendemos por una suave pendiente, atravesando campos de cultivo y zonas abandonadas. Seguimos el camino que discurre paralelo al río, ignorando los desvíos hacia el barranco de la Foia del Conill y el Corral del Cigró. Seguimos recto hasta llegar a la presa de Ísber. Por el camino nos encontraremos con una zona de corrales con ganado (novillas y toros) y, más adelante, nos incorporamos a una pista que conduce a la presa, la cual seguimos hasta el final. Allí cruzaremos al otro lado para encontrar la pista que sube hasta la presa. Al llegar, encontraremos una valla y seguiremos su lado hasta un paso que nos permite acceder al camino cortado, que conduce a la presa y a una escalera sin acceso.
Desde la base se pueden observar las paredes del desfiladero y, en épocas de fuertes lluvias, el espectáculo del agua desbordándose por la presa. Hoy en día es un símbolo del legado de la ingeniería hidráulica valenciana del siglo XX. A pesar de su fracaso técnico, se conserva como testimonio de la transformación económica y agrícola de la Marina Alta, y como hito paisajístico y geológico destacado del Barranc de l'Infern. Continuamos por el sendero, disfrutando de las vistas del desfiladero, hasta llegar al túnel que cruza al otro lado, donde volvemos a encontrarnos con el río Girona y, poco después, con una pista asfaltada que dejamos para tomar un sendero a la izquierda que nos lleva de vuelta al aparcamiento de Orba. Se trata de una ruta circular de unos 4-5 km, sin dificultad y con poco desnivel, que sigue tramos del curso del río. La duración es de aproximadamente 2 horas. Recomendada para primavera u otoño. El río suele estar seco y, si no es así, es aconsejable evitar la ruta por precaución. Se recomienda llevar una linterna para poder atravesar el túnel.

Beniarbeig
Etapa 2: Ruta segura del Bajo Girona
La ruta comienza en Beniarbeig, en el centro deportivo, que es el punto de partida. Seguimos el camino acondicionado como vía verde, que discurre por el corredor de la parte baja del río Girona, más amplio, más visible y paralelo al cauce. La ruta define el paisaje de la zona y transmite una sensación continua de valle fluvial. Cabe destacar la zona de ocio ribereña de Beniarbeig, que cuenta con mesas, zonas de sombra y un área de descanso, incluyendo una piscina natural en el río. Es ideal para dar un breve paseo y hacer una parada para refrescarse o hacer un pícnic.
Seguiremos hacia Ondara. Si nos apetece, antes de continuar podemos aprovechar para dar un paseo y visitar algunas de las joyas arquitectónicas de la localidad, como la plaza de toros (un ejemplo de arquitectura mudéjar), el trinquet (uno de los más antiguos de la Comunidad Valenciana), el lavadero o la Torre del Reloj. Si seguimos por el camino que pasa junto a la piscina, llegaremos al campo de fútbol del Verger. Aquí el tramo se vuelve más abierto y natural, con una vegetación ribereña más densa. Merece la pena visitar la Casa del Trapig, un molino azucarero del siglo XVI donde se transformaba la caña de azúcar en melaza para elaborar pan de azúcar. Años más tarde, se utilizaría como almazara para producir aceite.
Desde allí continuamos hacia la costa hasta llegar a Poblets, el último pueblo del curso bajo del río Girona, La arteria principal que atraviesa todo el municipio, conformando el paisaje desde el amplio cauce del río hasta su desembocadura en Almadrava, una emblemática, amplia y tranquila playa de guijarros que puede estar abierta o cerrada por la arena según la temporada. Es muy recomendable ir a ver la puesta de sol. Una vez aquí, no te pierdas la torre Mira-rosa, parte del sistema defensivo de la localidad, que servía para la vigilancia costera contra las incursiones berberiscas y para la defensa. Probablemente tiene su origen en una antigua torre árabe, que más tarde fue transformada por los cristianos en una torre medieval tras la ocupación del territorio en el siglo XIV.
Se trata de un recorrido de ida y vuelta, muy llano y sencillo, prácticamente sin desnivel, que discurre por el cauce del río. La duración es de entre 2 y 4 horas aproximadamente, dependiendo de la distancia y de las paradas que queramos hacer. El tramo hasta Poblets es de unos 4,5 km, pero podemos adaptarlo a nuestras necesidades, teniendo en cuenta que luego hay que hacer el camino de vuelta. Recomendado para cualquier época del año, siempre con el equipo adecuado, ya sea a pie o en bicicleta.

*Esta experiencia está pensada para realizarse en dos etapas, que corresponden a dos días diferentes. Sugerimos algunas rutas, pero cada persona puede adaptar la experiencia a sus capacidades, condición física e intereses. Si quieres más información o lugares que visitar en cada pueblo, puedes visitar la web de Descobrim la Marina Alta y adaptar la experiencia a tu gusto con tu mochila.
Y AÚN MÁS. A la mesa y a la cama en un abrir y cerrar de ojos.
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